La Hipertensión Arterial: Anatomía de un asesino silencioso

La hipertensión arterial, también conocida como presión arterial alta, es una condición médica crónica que afecta a un gran número de personas en todo el mundo. Se estima que alrededor de mil millones de personas tienen hipertensión arterial, lo que la convierte en una de las enfermedades crónicas más comunes. La hipertensión arterial se caracteriza por una presión arterial elevada en las arterias, lo que significa que la sangre ejerce una presión excesiva sobre las paredes de los vasos sanguíneos.

Medición de hipertensión arterial

Clasificación

La hipertensión arterial se clasifica en dos categorías principales: hipertensión primaria y secundaria. La hipertensión primaria, también conocida como hipertensión esencial, es la forma más común de hipertensión arterial y no tiene una causa específica identificable. Se cree que factores genéticos, ambientales y de estilo de vida contribuyen al desarrollo de la hipertensión primaria. Por otro lado, la hipertensión secundaria es causada por una condición subyacente, como enfermedad renal, trastornos hormonales o el uso de ciertos medicamentos.

Segun el valor en reposo, la tensión arterial se puede clasificar en:

Tension Arterial Normal y Elevada
  • Tensión arterial optima: Presión arterial sistólica entre <120 mmHg y/o presión arterial diastólica <80 mmHg.
  • Tensión arterial normal: Presión arterial sistólica entre 120 y 129 mmHg y presión arterial diastólica 80 – 84 mmHg.
  • Tensión arterial normal alto: Presión arterial sistólica entre 130 y 139 mmHg y presión arterial diastólica 85 – 89 mmHg.
Hipertensión Arterial
  • Hipertensión arterial Grado I: presión arterial sistólica entre 130-159 mmHg y/o presión arterial diastólica entre 90 y 99 mmHg.
  • Hipertensión arterial Grado II: presión arterial sistólica entre 160-179 mmHg y/o presión arterial diastólica entre 100 y 110 mmHg.
  • Hipertensión arterial Grado III: Presión arterial sistólica entre >180 mmHg y/o presión arterial diastólica >100 mmHg.
  • Hipertensión sistólica aislada: Presion arterial sistólica ≥ 140 y diastólica < 90 mmHg)
  • Hipertensión diastólica aislada: Presion arterial sistólica < 140 y diastólica ≥ 90 mmHg)

La clasificación anterior fue sacada de las guias de la sociedadades norteamericas de cardiologia actualización del 2017.

El diagnóstico de la hipertensión arterial se realiza mediante la medición regular de la presión arterial en consultas médicas y en ocasiones amerita el uso de equipos de monitoreo de tensión arterial (Holter de tensión arterial).

Causas de la hipertensión arterial

La hipertensión arterial puede tener diversas causas, y a menudo no se puede identificar una causa específica en cada caso. Sin embargo, existen varios factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de esta enfermedad. Algunas de las causas más comunes de la hipertensión arterial incluyen:

  • Factores genéticos: Antecedentes familiares de hipertensión arterial pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Estilo de vida poco saludable: Una dieta alta en sodio, el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo y la falta de actividad física regular pueden aumentar el riesgo de hipertensión arterial.
  • Enfermedades subyacentes: Ciertas enfermedades, como la diabetes, la enfermedad renal crónica y los trastornos hormonales, pueden contribuir al desarrollo de la hipertensión arterial.
  • Estrés crónico: El estrés prolongado puede afectar negativamente la presión arterial y contribuir al desarrollo de la hipertensión arterial.
Infografía de Hipertensión arterial

Además de los factores mencionados anteriormente, hay otros aspectos que también pueden contribuir al desarrollo de la hipertensión arterial. Uno de ellos es el envejecimiento. A medida que envejecemos, nuestras arterias tienden a volverse más rígidas y estrechas, lo que aumenta la presión arterial.
Otro factor importante es el sobrepeso y la obesidad. El exceso de grasa corporal puede aumentar la resistencia a la insulina y provocar cambios en el sistema hormonal, lo que a su vez puede elevar la presión arterial.
Además, ciertos medicamentos y condiciones médicas pueden desencadenar la hipertensión arterial. Algunos ejemplos incluyen los medicamentos anticonceptivos orales, los medicamentos para el dolor de cabeza y las condiciones como la apnea del sueño y el síndrome de Cushing.
Es importante tener en cuenta que la hipertensión arterial a menudo no presenta síntomas evidentes, por lo que es fundamental realizar chequeos regulares de la presión arterial y adoptar un estilo de vida saludable para prevenir su aparición o controlarla adecuadamente si ya se ha desarrollado.

Tratamiento antihipertensivo

El tratamiento de la hipertensión arterial tiene como objetivo principal reducir la presión arterial y prevenir las complicaciones asociadas. El tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida y medicamentos antihipertensivos, dependiendo de la gravedad de la enfermedad.

Medicamentos antihipertensivos: en algunos casos, puede ser necesario recurrir a medicamentos para controlar la presión arterial. Estos medicamentos pueden incluir diuréticos, bloqueadores beta, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA). Es importante destacar que estos medicamentos deben ser recetados por un médico (idealmente internistas o cardiologos) y su dosis debe ser ajustada de acuerdo a las necesidades de cada paciente.

Además de estas medidas, es importante llevar un control regular de la presión arterial, ya sea en casa o en la consulta médica. Esto permitirá detectar cualquier cambio en la presión arterial y tomar las medidas necesarias para mantenerla bajo control. También se recomienda llevar un registro de la presión arterial, anotando las mediciones y cualquier síntoma o cambio en el estilo de vida que pueda afectarla.

El tratamiento de la hipertensión arterial debe ser individualizado y supervisado por un profesional de la salud. Cada persona puede requerir un enfoque diferente según su situación médica y sus factores de riesgo. Además, es fundamental seguir las indicaciones del médico y realizar las consultas de seguimiento necesarias para evaluar la eficacia del tratamiento y realizar los ajustes necesarios.

Medidas de prevención

La prevención de la hipertensión arterial es fundamental para reducir el riesgo de complicaciones y mejorar la calidad de vida. Algunas medidas de prevención incluyen:

  • Mantener un peso saludable: el sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de hipertensión arterial. Mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y ejercicio regular puede ayudar a prevenir la enfermedad. Además, es importante tener en cuenta que la distribución de grasa corporal también juega un papel importante en el desarrollo de la hipertensión. La acumulación de grasa alrededor de la cintura, conocida como obesidad central, está relacionada con un mayor riesgo de hipertensión arterial.
  • Reducir el consumo de sodio: limitar la ingesta de sodio en la dieta puede ayudar a controlar la presión arterial. Esto incluye evitar alimentos procesados y condimentar las comidas con hierbas y especias en lugar de sal. Además, es importante tener en cuenta que el consumo excesivo de sodio no solo está relacionado con la hipertensión arterial, sino también con otras enfermedades cardiovasculares, como enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares.
  • Realizar chequeos regulares: es importante controlar regularmente la presión arterial, especialmente si se tienen factores de riesgo para la hipertensión arterial. Esto permite detectar cualquier cambio en la presión arterial y tomar medidas preventivas. Además, es importante tener en cuenta que la presión arterial puede variar a lo largo del día, por lo que es recomendable medirla en diferentes momentos para obtener una imagen más precisa de la presión arterial promedio.
  • Gestionar el estrés: el estrés crónico puede afectar negativamente la presión arterial. Es importante encontrar formas saludables de manejar el estrés, como la práctica de técnicas de relajación, el ejercicio regular y la búsqueda de apoyo emocional. Además, es importante tener en cuenta que el estrés no solo puede afectar la presión arterial de manera directa, sino también a través de otros comportamientos relacionados con el estrés, como la alimentación poco saludable y la falta de ejercicio.
  • Limitar el consumo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol puede aumentar la presión arterial. Se recomienda limitar el consumo de alcohol a cantidades moderadas, que se definen como hasta una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres. Además, es importante tener en cuenta que el consumo excesivo de alcohol también está relacionado con otros problemas de salud, como enfermedades del hígado y cáncer.
Hipertensión y Estrés

Enfermedades que agravan la hipertensión

Existen algunas enfermedades que pueden agravar la hipertensión arterial y aumentar el riesgo de complicaciones. Algunas de estas enfermedades incluyen:

  • Enfermedad renal crónica: la enfermedad renal crónica puede afectar la capacidad de los riñones para regular la presión arterial.
  • Diabetes: la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos y los riñones, lo que puede aumentar el riesgo de hipertensión.
  • Trastornos hormonales: ciertos trastornos hormonales, como el hipertiroidismo, pueden afectar la presión arterial.
  • Apnea del sueño: la apnea del sueño, un trastorno en el cual la respiración se interrumpe durante el sueño, puede aumentar la presión arterial y empeorar la hipertensión arterial.
  • Obesidad: el exceso de peso y la obesidad pueden aumentar la presión arterial y dificultar su control.
  • Consumo excesivo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol puede empeorar la hipertensión arterial.

Es importante tener en cuenta que el tratamiento de estas enfermedades subyacentes es fundamental para controlar la hipertensión arterial y prevenir complicaciones.

Órganos afectados por la hipertensión arterial

La hipertensión arterial puede afectar a varios órganos del cuerpo y aumentar el riesgo de enfermedades graves. Algunos de los órganos diana más comunes de la hipertensión arterial incluyen:

  • Corazón: la hipertensión arterial puede causar enfermedades del corazon, aumentar el riesgo de enfermedad coronaria y provocar insuficiencia cardíaca. El aumento constante de la presión arterial puede ejercer una fuerza excesiva en las paredes de las arterias coronarias, lo que puede llevar a su estrechamiento y obstrucción. Esto puede restringir el flujo sanguíneo al corazón y provocar angina de pecho o un ataque cardíaco.
  • Riñones: la presión arterial elevada puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones y afectar su capacidad para filtrar adecuadamente los desechos del cuerpo. Los riñones son responsables de regular la presión arterial al eliminar el exceso de sal y agua del cuerpo. Sin embargo, cuando la presión arterial es alta, los vasos sanguíneos de los riñones pueden dañarse, lo que afecta su función y puede llevar a la acumulación de toxinas en el cuerpo.
  • Cerebro: la hipertensión arterial aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y puede causar daño en los vasos sanguíneos del cerebro. La presión arterial alta puede debilitar las paredes de los vasos sanguíneos cerebrales, lo que aumenta el riesgo de ruptura y sangrado. Esto puede resultar en un accidente cerebrovascular, una condición grave que puede causar daño cerebral permanente o incluso la muerte.
  • Vasos sanguíneos: la presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, lo que puede llevar a enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad arterial periférica. La presión constante y elevada puede provocar el estrechamiento y endurecimiento de las arterias, lo que dificulta el flujo sanguíneo adecuado a los tejidos y órganos. Esto puede resultar en problemas circulatorios, dolor en las extremidades y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.
medicinaysalud.info

Hipertensión arterial sistémica en Venezuela

Existen muchos factores concurrentes en la situación de los pacientes hipertensos en Venezuela. La falta de conciencia y conocimiento sobre la enfermedad hace que muchas personas no están familiarizadas con los factores de riesgo de la hipertensión arterial (obesidad, el consumo excesivo de sal y la falta de actividad física), como resultado, es posible que no tomen las medidas necesarias para prevenirla o controlarla.

Para abordar esta situación, es esencial implementar programas de educación y concienciación. Estos programas podrían incluir campañas de información en los medios de comunicación, charlas educativas en las comunidades y la capacitación de profesionales de la salud para que puedan proporcionar orientación adecuada a los pacientes.

Además, es importante que se realicen esfuerzos para mejorar la disponibilidad y accesibilidad de los medicamentos antihipertensivos en el país. La escasez de medicamentos es un problema común en Venezuela, y los pacientes hipertensos a menudo enfrentan dificultades para obtener los medicamentos recetados. Esto puede llevar a interrupciones en el tratamiento y un control deficiente de la presión arterial.

Es necesarios buscar soluciones a nivel gubernamental y colaborar con organizaciones internacionales para garantizar un suministro constante de medicamentos antihipertensivos. Además, se deben implementar políticas que faciliten el acceso a estos medicamentos, como la reducción de los costos y la implementación de programas de seguro de salud que cubran los tratamientos para la hipertensión arterial.

Un factor adicional es el reporte frecuente de falla en la acción en algunso medicamentos importados. Si bien no hay estudios controlados que lo atestiguen, es frecuente en la comunidad médica la queja de que ciertos medicamentos no producen los resultados esperados considerando sus dosis y mecanismo de acción.

En resumen, la situación de los pacientes con hipertesión arterial en Venezuela es compleja y presenta múltiples desafíos. La falta de acceso a medicamentos y servicios de salud de calidad, la falta de conciencia sobre la enfermedad y la escasez de medicamentos son algunos de los problemas que deben abordarse. Sin embargo, con una combinación de educación, concienciación y medidas políticas, es posible mejorar la situación y garantizar que los pacientes reciban la atención y los recursos necesarios para controlar su enfermedad y mejorar su calidad de vida.

Salud en Venezuela

Otros Links de interes

https://www.msdmanuals.com/es/professional/multimedia/table/clasificaci%C3%B3n-de-la-presi%C3%B3n-arterial-en-adultos

https://www.cmdlt.edu.ve/venezuela-reporta-una-de-las-prevalencias-de-hipertension-arterial-mas-altas-de-latinoamerica

https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta/blog-hipertension.html

https://pimssalud.wordpress.com/category/hipertension-arterial

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=104988

https://www.carprimaria.com/leer-ci/hta-hipertension-hipertensionarterial-guias

Diabetes y enfermedades del corazón: Cómo reducir el riesgo
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